Es una manera divertida y sencilla de tener un montón de pendientes de diferentes colores que nos combinen con todas las prendas. Rojos, verdes, azules, amarillos, violetas...
Solo necesitáis una tijeras de cocina, cola, soporte para pendiente (podéis reutilizar de pendientes que no os gusten) y lija.
Cortad el lápiz de color unos dos centímetros antes del final (con cuidado de no haceros daño con las tijeras), luego lijad el corte para que quede liso, poned una gotita de cola y pegad el soporte del pendiente. Haced lo mismo para el otro pendiente ¡y listo! ya tenéis unos divertidos pendientes hecho con lápices de colores






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