Hemos encontrado una idea súper original para decorar las paredes. Es muy fácil y además aprovechamos materiales que tenemos por casa.
Solo necesitáis unos cuantos rollos de papel higiénico, alambre (lo podéis obtener de la espiral de alguna libreta que ya no valga), cinta adhesiva de pintor de color blanco o color vainilla (la podéis encontrar en las ferretería), hilo blanco o de color vainilla y pintura roja.
Estirad el alambre y cortad un trozo largo, será la parte central de la rama (el alambre de la espiral de libreta se pude cortar sin problema con unas tijeras fuertes). Luego cortad trozos de alambre más pequeños e id uniéndolos a la parte central, enroscad un poco y listo.
Ahora cubrid toda la rama con la cinta adhesiva para darle un color bonito y reforzar los brazos de la rama.
Aplastad los royos de papel higiénico y cortad círculos de unos tres centímetros. Darle forma de corazón y pintad con la pintura roja.
Haced un agujerito donde se unen las mitades del corazón, atad el hilo y colgad los corazones a vuestro gusto por la rama.
Y para colgar la rama en la pared podéis poner un par de chinchetas rojas en tres puntos de la rama central. También podéis aprovechar algún mueble o estantería para enrollar la punta de la rama y hacer como si de la estantería creciera un árbol.

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